Por las calles

NI EL BARRIO ME DIGAS

Written by

Problemas que padecen los porteños: pasó acá, pero puede pasar en cualquier lado.

Una imagen vale más que mil palabras… Y lamentablemente, esta imagen sigue siendo repetitiva. Las mascotas que en la Ciudad de Buenos Aires salen a pasear junto a sus dueños podrían contarse en grandes cantidades. En una importante proporción, dichas mascotas –perros, en su gran mayoría- suelen realizar sus necesidades fisiológicas en la vereda. Son cuantiosas las personas que, a diferencia de otros tiempos, se detienen a levantar los excrementos e introducirlos en una bolsa para luego arrojarla a un tacho de residuos. Estos, son los que tomaron conciencia de la obligación de hacer lo correcto en la convivencia con los vecinos. Pero hay otra gente que no realiza ningún esfuerzo en función de esta convivencia, que hace la vista gorda ante el “regalito” dejado por su animal y que sigue caminando como si nada pasara. Algunos llevan a los perros junto al cordón de la vereda, del lado de la calzada, como una especie de paliativo; las mascotas dejan sus heces en un lugar que los peatones no frecuentan y así pareciera que no hay problema… Pero este comportamiento, no es menos censurable que el anterior. Lo correcto es lo que tantos ciudadanos hacen puntillosamente: juntar la caca.

cartel-caca

Uno de los tantos carteles donde queda reflejada la falta de solidaridad de ciertos dueños de mascotas.

El orín de los perros en puertas y muros exteriores de las viviendas, constituye una problemática muy similar. En este caso, llevar una bolsa no tiene sentido, aunque sí es un deber de los dueños, no permitir que sus canes –que tienen la tendencia a efectuar este movimiento- levanten la pata justo en la propiedad de un vecino. Esto, lamentablemente, también es bastante común. Las consecuencias, se miden proporcionalmente a la indignación de quienes padecen estas costumbres, así como la disposición de gran cantidad de cartelitos distribuidos en calles y avenidas porteñas, solicitando que los dueños sean responsables cuando sacan a pasear a sus animales.

Hasta el momento, existe una ley referida a la problemática. Es la Nº 451, Capítulo III, Art. 1.3.12. “TRÁNSITO Y EXCREMENTO DE ANIMALES”. Indica lo siguiente: “El/la que transite con uno o más animales en su custodia en sectores no permitidos por la legislación vigente o lo haga en lugares públicos o privados de acceso público sin colocarles rienda, o que no proceda a la limpieza de su materia fecal es sancionado/a con una multa de 15 a 100 unidades fijas”. En noviembre de 2021, esto equivalía a una suma que iba desde los 795 a los 5300 pesos. Es decir que la ley está vigente, pero no es ninguna primicia, afirmar que es de de raro o nulo cumplimiento.

Por aquellos días, un legislador porteño, el diputado Sergio Abrevaya, del Partido GEN, presentó un proyecto para que se pudiera denunciar mediante fotografías a los infractores a la normativa, de modo similar, a las denuncias que se efectúan si se detecta un auto mal estacionado. Sin embargo, el tiempo pasó y no hubo más novedades al respecto.

About the author

Leave a Comment