Este automóvil tuvo su momento de furor en las décadas del 70 y principios de los 80, donde era considerado uno de los más altos exponentes del mercado nacional. Por lujo y potencia, el “Toro” era admirado por una buena proporción de “fierreros” y amantes de los autos en general. El paso del tiempo lo fue corriendo de ese sitial, aunque ingresó poco a poco, en la categoría de leyenda. Una vez que dejó de fabricarse, en 1982 (primero lo hizo la IKA y después, Renault Argentina), siguió conservando una importante legión de fanáticos.
El portal Wikipedia, describe el fenómeno Torino de la siguiente manera: “La aparición de este vehículo en el mercado automotor argentino, marcó un hito dentro de la historia de la industria automotriz argentina, ya que además de tratarse de un vehículo desarrollado y producido exclusivamente en el país, presentaba importantes soluciones mecánicas que garantizaban su fiabilidad y sus altas prestaciones, como ser el caso de sus motores SOHC “Tornado”, equipados con árbol de levas en la cabeza de los cilindros y cámaras de combustión hemisféricas, alimentados con un tren de tres carburadores, según el tipo de modelo. Todas estas soluciones fueron consideradas de avanzada, a la vez de permitir la utilización del Torino como coche de competiciones, debido a sus altas prestaciones. Como resultado de estas participaciones, se destacan sus 5 títulos obtenidos en la categoría Turismo Carretera (1967, 1969, 1970 y 1971 en Fórmulas A y B)”.
Uno de los tantos fans a los que hacíamos referencia, seguramente, sea este señor al que un cronista de Colegiales Querido descubrió ayer en las inmediaciones de la Escuela Scalabrini Ortiz, en Conde y Santos Dumont. Con el capó de su cupé levantado, vaya a saber uno de que cuestión mecánica estará ocupándose, acaso para proteger al máximo a su “joyita” de cualquier desperfecto que pudiera vulnerabilizarlo. Mecánica al margen, obviamente lo que llama la atención es el impecable estado de conservación de la carrocería, pintada del clásico naranja que numerosos adeptos a este singular automóvil eligieron cuatro décadas atrás, y sin duda alguna, siguen escogiendo por encima de todo vehículo actual, por más moderno y funcional que sea.