Hoy: Ford Fairlane.

Lo encontramos estacionado en Zabala y Martínez.  En la Argentina, se fabricó entre 1968 y 1982. Automóvil de gran porte, puede establecerse una comparación en ese sentido, por ejemplo, con el Dodge Coronado o el Polara. Están en extinción. Se ven cada vez menos, al igual que tantos de aquellas épocas. Pero de tanto en tanto, siguen apareciendo. Y cada vez que en Colegiales divisemos alguno de la vieja guardia, lo destacaremos en esta sección.

Con respecto a la data específica del Fairlane, esto es lo que nos indica wikipedia:

El Ford Fairlane, fue un automóvil fabricado en Argentina por la Ford Motor Company de ese país. Se trata de un coche lujoso de gran porte y de concepción semideportiva. Este coche, era un derivado del modelo estadounidense Ford Torino, del cual no pudo tomar su nombre ya que unos años antes de su presentación, fue presentado otro automóvil con nombre similar: El IKA-Renault Torino. Fue así que para evitarse más de un problema legal (IKA había registrado para sí el nombre “Torino”, imposibilitando de su uso en Argentina a Ford), se recurrió a un nombre muy usado por Ford entre sus autos en Estados Unidos: Fairlane.

El Fairlane, era un automóvil de lujo presentado por Ford en el año 1968. La idea de la marca, en ese entonces, era acaparar un mercado en el que buscaba exclusividad: El segmento de los vehículos lujosos. Como era característico de Ford en otros países, como Brasil con el Ford Galaxie, en Argentina se intentó buscar el mismo efecto, presentando al Fairlane como complemento de un segmento que ya tenía como protagonista al Ford Falcon. Sin embargo, la alta popularidad del Falcon y su constante uso en competencias, hicieron de él un coche común, perdiendo exclusividad, característica que se quiso recuperar con el Fairlane.

Fue un coche muy utilizado por autoridades de Gobierno Nacional, como así también por grandes empresas que componían sus flotas de traslado con unidades Fairlane, debido a su amplísimo confort, sus grandes dimensiones y la elegancia de su diseño. Más allá de esto, el Fairlane también tuvo sus incursiones en el automovilismo nacional, más precisamente en el Turismo Carretera, siendo en varias oportunidades un rival muy duro de vencer debido a sus líneas aerodinámicas. Sin embargo, su aparición se dio en una época en que la marca Ford comenzó a ejercer un gran dominio en la especialidad, por lo que las autoridades de la categoría decidieron prohibir de manera terminante el uso de Ford Fairlanes en la categoría. Fue ese el final de la historia deportiva del coche. Finalmente, la producción de este lujoso auto se detuvo en 1982.

Volviendo a sus detalles de diseño, en su interior, el tapizado variaba entre tela o vinilo, llevando asientos de estructura anatómica. También como opcional, traían techos de vinilo de diferentes colores, tazas de imitación de rayos y cubiertas de cara blanca. Precisamente, estas tazas equipaban a la versión LTD, mientras que la versión 500 usaba tazas de chapa metalizada.

Debido a su diseño, muy elegante, fue muy utilizado por taxistas. También se lo utilizó para la recepción y traslado de importantes personalidades y por supuesto, también como coche fúnebre. Para 1970 fueron presentadas las versiones De Luxe y LTD Elitte, que presentaban lo último en equipamiento. Algunos de esos detalles fue el agregado de aire acondicionado y dirección hidráulica y la opción de una antena de radio eléctrica. Precisamente, esta última era una antena de accionamiento por un comando a distancia, ubicado dentro del coche, que sin embargo fue ubicada por encima del lateral derecho de la trompa y diseñada de una manera tal que quedaba un tramo de la misma afuera dándole un toque elegante al coche, idea que finalmente fue abandonada ya que más de uno se encontraba con alguien que se había divertido doblándola y rompiéndola.

En cuanto a su motor, fue catalogado como una rareza, ya que en Argentina solamente habían coches con motores de 4 o 6 cilindros en línea. Inclusive coches de su talla y categoría como el Dodge Coronado, fueron equipados con motores de 6 cilindros. Finalmente la respuesta llegaría unos años después con la aparición del Dodge GTX, que poseía el impulsor V8 más potente del país. El motor del Fairlane lleva el sobrenombre de V8 Fase II, porque es el mismo motor Fase I que Ford utilizaba para equipar sus primeros camiones y que al ser trasladado al Fairlane, su múltiple de admisión fue reformado. Otro motor que equipaba al Ford Fairlane, era el conocido motor 6 cilindros de 221 pulgadas cúbicas, que ya se usaba para equipar al Ford Falcon y a las camionetas Ford F-100 .

Finalmente, en 1982 y con el auge de la importación de coches europeos de bajo consumo, el Fairlane dejó de fabricarse en General Pacheco, habiéndose producido 29602 unidades. Al igual que su hermano menor el Ford Falcon, hoy en día el Fairlane es considerado objeto de culto por parte de los fanáticos de la marca, que consideran a este coche como el mejor debido a su motor V8. Varios clubes se han formado en torno a este automóvil, como así también son recordadas sus hazañas en el automovilismo nacional.

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