La historia del equipo nacional, y sus conexiones con la Ciudad de Buenos Aires.
27 de mayo de 1934.
La Argentina pierde ante Suecia 3-2 en Bologna, en su debut y despedida de la Copa del Mundo de Italia. Este importante encuentro internacional, con todo lo que implica, es dador de abundante material para el análisis. En tal contexto, mediante estas líneas se lo trae al recuerdo por este hecho puntual: fue la primera vez que en un seleccionado argentino mundialista actuó un futbolista extranjero. El jugador era Constantino Urbieta Sosa, paraguayo y representante de Godoy Cruz Antonio Tomba. Se trató, además, del primer jugador del club mendocino en participar en la Selección. El libro “Quién es Quién en la Selección Argentina”, de Julio Macías, destaca también que Urbieta Sosa intervino de manera antirreglamentaria en el Mundial “porque no había pasado el tiempo estipulado por la FIFA para que un jugador disputase dos partidos de dos selecciones distintas”. El equipo dirigido por Felipe Pascucci, formó con: Héctor Freschi (Sarmiento, Chaco); Juan Pedevilla (Estudiantil Porteño) y Ernesto Belis (Defensores de Belgrano); José Nehín (Desamparados, San Juan), Constantino Urbieta Sosa (Godoy Cruz, Mendoza) y Arcadio López (Sp. Buenos Aires); Francisco Roea (Dock Sud), Federico Wilde (Unión, Santa Fe), Alfredo Devincenzi (Estudiantil Porteño), Alberto Galateo (Unión, Santa Fe) y Roberto Irañeta (Gimnasia, Mendoza). Belis y Galateo hicieron los goles argentinos.
Para destacar:
El técnico Felipe Pasuccci era… italiano. Nacido en Génova, se radicó en el país, donde dirigió a River, Estudiantil Porteño y al Sportivo Barracas. Tras la breve experiencia mundialista, fue blanco de duras críticas. Único extranjero que dirigió a la Selección, se quedó en Italia después de la derrota con Suecia. “Nunca volvió a la Argentina y hasta se desempeñó como preparador de equipos de waterpolo”, indicó el sitio lanacion.com.ar. En un fútbol que aún sufría la división entre rentados y no rentados, y que viajó a Italia con un plantel amateur, Arcadio López y Alfredo Devicenzi eran los únicos argentinos con experiencia internacional. Para ellos este fue su tercer partido FIFA; el resto, hizo su estreno absoluto. En relación a Urbieta Sosa, había nacido en Asunción en 1907. En su país actuó en Nacional para luego hacerlo en diversos equipos de la Argentina: Newell’s, Tigre, el mencionado Godoy Cruz, San Lorenzo y Estudiantes de Buenos Aires. Previamente a su participación mundialista, representó a la Selección guaraní en tres ocasiones. Cuando jugó el Mundial de Italia, estaba tramitando su nacionalización. Cuarenta años más tarde, se repetiría la situación, ya que otro paraguayo, en este caso Heriberto Correa, defendería la albiceleste en un Mundial, el de Alemania ’74.
En la misma fecha:
27-5-1910. Amistoso. En Buenos Aires (Argentina). Vs. Chile (3-1).
Conexión-Capital:
En 1935 Urbieta Sosa arribó a San Lorenzo. Aún estaba fresca su participación en la Copa del Mundo. El paraguayo nacionalizado argentino, jugó en el Ciclón las tres primeras fechas del campeonato, ante Talleres (5-3), Boca (0-1) y Gimnasia (2-2). Sin embargo, ya no regresó al primer equipo luego del empate con el Lobo. En cambio sí jugó con asiduidad en la división reserva.
Foto: la Argentina en su única presentación en el Mundial de 1934. Urbieta Sosa es el segundo desde la derecha, arriba (lanacion.com.ar).