Sólo dos: Juan B. Justo y Jujuy.

Dentro del mapa de avenidas de Buenos Aires, la letra J tiene una presencia reducida pero suficiente para reunir dos arterias con características completamente distintas. Una de ellas es Jujuy, de 22 cuadras y con una historia que se remonta a 1857. La otra es Juan B. Justo, cuya traza alcanza las 93 cuadras y atraviesa diez barrios, además de estar estrechamente vinculada con el entubamiento del arroyo Maldonado y con varias de las grandes transformaciones urbanas de la Ciudad.

Jujuy se extiende desde la altura 1 hasta la 2200 y atraviesa Balvanera, Parque Patricios y San Cristóbal. Su denominación data de 1857. Juan B. Justo, por su parte, va del 601 al 9900 y recorre Villa General Mitre, Villa Luro, Versalles, Liniers, Vélez Sársfield, Palermo, Caballito, Villa Crespo, Floresta y Villa Santa Rita. Su nomenclatura oficial fue establecida en 1934.

Pero en el caso de Juan B. Justo, la fecha de su denominación no coincide con el comienzo de su construcción. Las obras empezaron hacia fines de la década de 1920 y el primer sector, comprendido entre las avenidas Santa Fe y Nazca, fue inaugurado en 1937. Posteriormente se prolongó hasta Segurola y, finalmente, entre 1950 y 1953, llegó hasta el límite de la Capital Federal, es decir, la avenida General Paz.

Con sus 93 cuadras, actualmente ocupa el tercer lugar entre las arterias más extensas de la Ciudad de Buenos Aires. Por delante se encuentran General Paz y Rivadavia. Esta última, sin embargo, pasaría al primer puesto si se contabilizara también el tramo que continúa dentro de la provincia de Buenos Aires.

Uno de los rasgos más reconocibles de Juan B. Justo es su recorrido irregular y zigzagueante. La explicación se encuentra debajo de la propia avenida: su trazado fue construido sobre el cauce del arroyo Maldonado, que actualmente circula entubado. Precisamente, una de las razones para desarrollar esta arteria fue buscar una solución a los frecuentes desbordes que provocaba ese curso de agua.

El recorrido de la avenida conserva, en buena medida, la trayectoria que alguna vez tuvo el arroyo. Esa particularidad genera además un fenómeno llamativo en relación con otra gran arteria porteña: la avenida Gaona. Ambas comienzan presentándose como trazas paralelas, pero poco a poco Juan B. Justo se aproxima a ella.

A partir de Joaquín V. González, la distancia entre ambas llega a ser de apenas unos 50 metros, aproximadamente. Después de cruzar Segurola, el acercamiento se hace todavía más pronunciado, hasta que finalmente las dos avenidas se encuentran a la altura de Carrasco, en Vélez Sarsfield. Allí termina el recorrido de Gaona.

Pese a su enorme extensión y a la cantidad de barrios que atraviesa, Juan B. Justo no funciona habitualmente como una avenida fronteriza. Hay, sin embargo, algunas excepciones.

Entre San Martín y Donato Álvarez, en un tramo cercano a los 500 metros, establece el límite entre Villa General Mitre y un sector de Caballito. Más adelante, alrededor de la altura 7900, separa Vélez Sarsfield de Villa Luro, aunque allí el límite apenas alcanza unos 100 metros. Luego vuelve a cumplir esa función durante aproximadamente 200 metros, al marcar la separación entre Villa Luro y Versalles. Finalmente, entre Versalles y Liniers se convierte nuevamente en frontera, esta vez durante un tramo bastante más extenso, cercano a los 800 metros.

La historia reciente de Juan B. Justo también está ligada a una transformación fundamental del transporte porteño. El 31 de mayo de 2011 se inauguró allí el primer Metrobús de la Ciudad, con un corredor central destinado a la circulación de numerosas líneas de colectivos. La experiencia significó una modificación importante en la organización del tránsito. Dos años después, en 2013, se habilitó el segundo Metrobús porteño, sobre la avenida 9 de Julio.

Otra transformación decisiva se produjo a partir de 2018 y estuvo relacionada con el histórico Puente de Juan B. Justo, también conocido oficialmente como Puente de la Reconquista. La estructura atravesaba por encima de la avenida Córdoba y fue clausurada en octubre de aquel año.

Posteriormente, el puente fue demolido como parte de una obra que incluyó también la elevación de las vías del Ferrocarril San Martín. Estas vías atravesaban ese sector de la Ciudad y, en determinado punto de su recorrido entre las estaciones Palermo y Villa Crespo/Chacarita, pasaban por el cruce de Juan B. Justo y Córdoba.

La intervención permitió eliminar el antiguo puente y las barreras. En su lugar se configuró un nuevo cruce a nivel, equipado con semáforos. La renovada esquina comenzó a funcionar en agosto de 2019.

Foto: la línea peatonal indica el cruce de Juan B. Justo por Córdoba, en 2019, cuando recién se inauguraba el cruce a nivel entre ambas avenidas.

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