Dos obras de infraestructura sanitaria fueron finalizadas recientemente en hospitales públicos, con el objetivo de ampliar la capacidad de atención, optimizar la circulación de pacientes y concentrar servicios dentro de los establecimientos. Por un lado, el Hospital María Ferrer (Dr. Enrique Finochietto, Barracas) incorporó nuevas instalaciones destinadas al estudio del sueño y la rehabilitación física. Por otro, el Hospital de Gastroenterología Dr. Carlos Bonorino Udaondo (Caseros 2601, Parque Patricios), puso en funcionamiento una Guardia renovada y ampliada. Dichos nosocomios se encuentran a unas 25 cuadras de distancia entre sí. El GCBA dio a conocer las novedades mediante sendos comunicados difundidos por buenosaires.gob.ar.

Nuevas áreas para rehabilitación y estudios del sueño

El Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer concretó una importante transformación edilicia que permitió incorporar dentro de su predio dos servicios que hasta ahora funcionaban en espacios externos. Para hacerlo posible, se demolieron antiguas construcciones destinadas al área de mantenimiento y, en su lugar, se levantó un nuevo edificio conectado con la estructura principal del establecimiento. La incorporación de estas dependencias –informó el Gobierno porteñó- busca que los pacientes respiratorios puedan realizar todas las etapas de su tratamiento dentro del mismo hospital, favoreciendo una atención más integrada y simplificando el recorrido entre los distintos servicios.

En la planta baja funciona el nuevo gimnasio de rehabilitación física, equipado con sectores de entrenamiento, oficinas, vestuarios y sanitarios adaptados para el público. Además, el proyecto contempló espacios con accesibilidad para personas con movilidad reducida, dormitorios con baño para el personal de guardia, áreas destinadas al manejo de residuos patológicos y la reorganización del taller y las oficinas del sector de mantenimiento.

El primer piso quedó destinado al funcionamiento del nuevo centro de monitoreo del sueño. Allí se instalaron dos salas para estudios polisomnográficos nocturnos, además de dos consultorios para atención ambulatoria, una secretaría, sala de espera, sanitarios adaptados y sectores específicos para lavado de material, guardado de insumos, office y servicios exclusivos para los profesionales.

La intervención también incrementó la disponibilidad de consultorios externos y reorganizó sectores de apoyo logístico, permitiendo que el hospital continúe fortaleciendo su rol como centro de referencia en rehabilitación y medicina respiratoria.

El Udaondo renovó y amplió su Guardia

También en Barracas concluyeron los trabajos de remodelación y ampliación del área de Guardia del Hospital de Gastroenterología Dr. Carlos Bonorino Udaondo, una intervención que incrementó la capacidad operativa del servicio de urgencias mediante la incorporación de nuevos espacios destinados tanto a pacientes como al personal sanitario.

Uno de los principales cambios consistió en la construcción de un módulo anexo que permitió habilitar una sala de espera independiente, reduciendo la circulación cruzada dentro del hospital y mejorando las condiciones de permanencia para quienes concurren por una emergencia. Este nuevo sector quedó conectado directamente con el edificio existente, favoreciendo recorridos más ágiles para pacientes y equipos médicos, destacó el GCBA.

La renovación también incorporó cuatro consultorios destinados exclusivamente a la Guardia, una recepción centralizada y un espacio específico para informes. Paralelamente, se crearon ingresos diferenciados para los servicios de Laboratorio e Imágenes, una modificación orientada a agilizar la realización y el procesamiento de estudios diagnósticos en situaciones de urgencia.

La obra contempló asimismo la incorporación de un dormitorio para el personal de guardia y la puesta en valor de las áreas de observación y atención ambulatoria, sectores fundamentales para el seguimiento de quienes requieren controles antes del alta médica o de una eventual internación.

Señaló el comunicado que con estas mejoras, el Udaondo amplía su capacidad para responder a la demanda de pacientes vinculados con patologías del aparato digestivo y moderniza uno de los sectores más sensibles del establecimiento.

La opinión de Quirós

Con respecto al Ferrer, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, sostuvo que la obra permitirá mejorar la continuidad de los tratamientos y elevar la calidad de la atención. Además, afirmó que la incorporación de estos nuevos espacios facilitará el acceso de los pacientes y favorecerá un seguimiento más cercano y organizado durante todo el proceso asistencial.

Al referirse a la inauguración de la nueva Guardia del Udaondo, Quirós destacó que la finalización de la obra permitirá optimizar el funcionamiento del servicio de urgencias. Según expresó, la renovación de los sectores de atención y observación apunta a brindar respuestas más rápidas, cercanas y eficientes a quienes necesitan asistencia médica.

Foto: la renovada Guardia del Hospital Udaondo (buenosaires.gob.ar).

Deja una respuesta