Línea H. Estación Córdoba, mano hacia la cabecera Hospitales. La formación presenta un lleno importante en este mediodía de febrero. Pese a todo, una chica se las arregla para tomar un libro y leer, apoyada cerca de una puerta. “El año del desierto”, es el título de la obra literaria. Escrita por Pedro Mairal, y de género ficción, la sinopsis alude a una Buenos Aires jaqueada por una fuerza que amenaza con destruirla.
Desde el vagón vecino llega la voz emitida por un artista callejero (subterráneo, en este caso). Segundos más tarde, y como era de esperar, el jovencito vestido con ropa d gimnasia trae su música hacia este vagón. Sin perder tiempo, le informa al pasaje de qué se trata su número artístico: con su boca imitará el sonido de instrumentos, otorgándoles un atractivo ritmo. “Es una rama del rap”, explica. “Espero que lo disfruten”, agrega, justo antes de exhibir su show.
Entretanto, uno de los muchos que deben viajar de pie, se limpia los dientes con los dedos. La formación ya pasó Corrientes y se aproxima a Once-30 de Diciembre. Desde los altoparlantes, una grabación aclara que en dicha estación es posible combinar con el Ferrocarril Sarmiento. El artista callejero cosecha aplausos y más de un pasajero, lo premia a la hora de pasar la gorra. Tras agradecer seguirá su camino y ya en el siguiente vagón, repetirá su rutina.
Venezuela, Humberto 1°, Inclán… El subte pierde gente a medida que avanza hacia la cabecera construida en el sur de la Ciudad. Entre los que lograron sentarse, un hombre de unos 30 años, corte de pelo estilo cubano, se come las uñas. Otro, que quizás lo duplica en edad, camina de manera inquieta a través del pasillo; tiene su celular pegado al oído y le habla a su interlocutor de “la segunda quincena”.

Luego de la estación Caseros, la cantidad de pasajeros ha mermado considerablemente. Antes de llegar a Parque de los Patricios, la formación aminora la velocidad, hasta que se detiene por completo. Pero el temor de una prolongada estadía en la oscuridad del túnel no reviste mayor fundamento: instantes después, se reanuda la marcha, a un ritmo normal.

El dato:

La Línea H se inauguró el 18 de octubre de 2007, con Jorge Telerman como jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Poco más de seis años demoró su construcción, ya que las obras se habían iniciado en abril de 2001 bajo el gobierno encabezado por Aníbal Ibarra.  El primer tramo incluyó las siguientes estaciones: Caseros, Inclán – Mezquita Al Ahmad, Humberto 1°, Venezuela y Once – 30 de Diciembre.  Luego, se fueron inaugurando las demás: Corrientes (2010), Parque Patricios (2011), Hospitales (2013), Córdoba y Las Heras (2015), Santa Fe (2016) y Facultad de Derecho (2018).

El dato (II):

Entre los planes trazados para la Línea H, está su prolongación hasta Retiro. En función de ello, a continuación de Facultad de Derecho (una de las cabeceras) se construirían otras tres, llamadas Padre Mugica, Terminal de Ómnibus y Retiro.  Hacia el lado opuesto, está contemplada la construcción de la estación Avenida Sáenz, después de Hospitales.

Para que esto se lleve a cabo, debe llamarse a una licitación, hecho que aún no sucedió.

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