El Gobierno de la Ciudad llevó adelante un operativo en la Villa 31 que terminó con la clausura de un corralón clandestino y la detención de tres personas. El lugar funcionaba como un punto de acopio, fraccionamiento y distribución de materiales de construcción que eran ingresados al barrio principalmente durante la noche, sin ningún tipo de habilitación. El procedimiento fue realizado de manera conjunta por la Policía de la Ciudad y la Agencia Gubernamental de Control. Según se informó, el predio almacenaba grandes volúmenes de insumos como ladrillos, hierro y arena, además de otros productos que también eran comercializados de forma irregular, como pallets de bebidas sin autorización.

En un comunicado oficial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires publicado en su sitio web buenosaires.gob.ar, se informaron los alcances del operativo y el contexto de las medidas implementadas en la zona. Así también pudo saberse que en el marco de la normativa vigente, la Ley 6.129, que regula la urbanización de la Villa 31, se prohíbe la instalación de corralones dentro de determinadas áreas. El objetivo es evitar construcciones sin control que puedan generar riesgos estructurales y afectar la seguridad de los vecinos. A pesar de estas restricciones, el lugar clausurado operaba sin habilitación y abastecía obras dentro del barrio.

De acuerdo con la información oficial, ya son cinco los corralones ilegales cerrados recientemente en la zona. Indicó el comunicado que estas acciones forman parte de un plan más amplio de ordenamiento urbano que también incluyó operativos de saturación policial, instalación de retenes y la peatonalización de calles para limitar el ingreso de materiales de construcción. El corralón en cuestión había sido clausurado días atrás mediante el cierre del portón de acceso, que fue soldado. Sin embargo, durante el fin de semana las autoridades detectaron que la entrada había sido forzada. Al inspeccionar nuevamente el lugar, efectivos policiales sorprendieron a un hombre que intentaba retirar materiales, quien fue imputado por violar la clausura. Posteriormente, otras tres personas fueron detenidas tras ingresar sin autorización al predio, acusadas de resistencia a la autoridad y violación de clausura.

Una problemática más amplia

El Gobierno porteño señaló que la situación en la Villa 31 forma parte de una problemática más amplia vinculada al crecimiento urbano desordenado. En ese territorio, donde residen cerca de 45 mil personas en condiciones precarias dentro de un predio de 72 hectáreas frente a Retiro, la urbanización proyectada desde 2016 no logró consolidar un orden territorial sostenido, según lo informado oficialmente. En este contexto, agregó el comunicado que el GCBA viene impulsando distintas medidas, entre ellas la fiscalización de construcciones irregulares, el desalojo de terrenos y viviendas ocupadas ilegalmente y el refuerzo de la seguridad. También se destacan intervenciones recientes como la eliminación de la feria ilegal de la calle Perette, la remoción de estructuras que obstruían veredas y calles, y la demolición de un búnker vinculado al narcotráfico.

“Estaban acostumbrados a hacer cualquier cosa pero se terminó. Por si no les quedó claro, los corralones que venden materiales para que crezca la Villa 31 no van más. Ley y orden”, afirmó el jefe de Gobierno, Jorge Macri. En la misma línea, el mandatario agregó: “No vamos a permitir que el crecimiento descontrolado siga poniendo en riesgo a los vecinos. Queremos que haya reglas que se cumplan, con más seguridad y mejores condiciones de vida. La Ciudad es una sola y eso implica los mismos derechos, pero también las mismas obligaciones para todos”.

Foto: la clausura del corralón de la Villa 31 (GCBA).

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