Mucho más que un apellido…
Con el paso del tiempo, los nombres de las calles terminan formando parte del paisaje cotidiano. Los repetimos para dar una dirección, ubicarnos o indicar un recorrido, pero pocas veces nos detenemos a pensar quién fue la persona que está detrás de cada denominación. En algunos casos, la sorpresa aparece cuando se conoce el nombre completo de aquellos personajes que fueron incorporados al nomenclador porteño. Detrás de un simple apellido pueden aparecer nombres compuestos de una extensión considerable, que hoy resultan prácticamente desconocidos para quienes transitan esas mismas calles.
Uno de los ejemplos es Achával, una arteria de unas ocho cuadras que atraviesa los barrios de Caballito y Parque Chacabuco. El nombre corresponde a un sacerdote nacido en Santiago del Estero, que fue constituyente por esa provincia en 1855. Su nombre completo era Wenceslao Javier José Achával y Medina.
Algo parecido sucede con Alcaraz. La calle comienza en Monte Castro, llega hasta Versalles y recorre aproximadamente veinte cuadras. La denominación recuerda a un sargento que intervino en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas: Rafael Feliciano Alcaraz y Pintos.
Uno de los casos más llamativos es el de Julián Álvarez. La calle que lleva su nombre se extiende por casi treinta cuadras, desde Villa Crespo hasta Palermo, los dos únicos barrios que atraviesa. Sin embargo, el nombre por el que conocemos a este personaje representa apenas una parte de su extensa denominación: se llamaba Julián Baltasar Mariano José Luis de la Santísima Trinidad Álvarez. Tuvo actuación política y periodística durante los primeros años de la Argentina.
El apellido Alvear presenta una particularidad adicional, ya que aparece en tres arterias porteñas. En los tres casos, si se hubieran utilizado los nombres completos de las personas homenajeadas, las denominaciones serían considerablemente más largas. La Avenida Alvear atraviesa Retiro y Recoleta a lo largo de unas nueve cuadras. Su nombre completo era Carlos Antonio José Gabino del Santo Ángel de la Guarda Alvear y Balbastro, aunque pasó a la historia como Carlos María de Alvear. Fue militar y ejerció como Director Supremo en 1815.
También existe Marcelo T. de Alvear, una calle de unas 22 cuadras que, curiosamente, comparte con la avenida el recorrido entre Retiro y Recoleta. En este caso, la persona homenajeada fue el presidente de la República que gobernó entre 1922 y 1928. Su nombre completo era Máximo Marcelo Torcuato de Alvear Pacheco.
La tercera arteria es Emilio de Alvear, un pasaje de apenas una cuadra ubicado en Monte Castro. El homenajeado se llamaba Emilio Marcelo de Alvear y Sáenz de la Quintanilla. Fue político y, entre otras funciones, ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores durante la presidencia de Santiago Derqui.
La relación con los Alvear también alcanza a Regina Pacini de Alvear, una pequeña arteria de Puerto Madero que recuerda a la cantante portuguesa que fue esposa de Marcelo Torcuato de Alvear. En este caso, su nombre completo era Regina Pacini Quintero.
Anchorena es otro apellido que solemos encontrar reducido a una sola palabra en el nomenclador. La calle podría asociarse con el nombre de doctor Tomás Manuel de Anchorena, pero la denominación completa de quien fue ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas era todavía más extensa: Tomás Manuel de Anchorena López de Anaya. La arteria comienza en Balvanera y continúa hasta Recoleta, donde finaliza después de recorrer aproximadamente diecinueve cuadras.
Antezana, por su parte, es una calle íntegramente ubicada en Villa Crespo. Se extiende durante unas seis cuadras y recuerda a un patriota relacionado con las luchas por la independencia argentina. Su nombre completo era Joaquín Mariano de Antezana Casafranca.
Foto: barrio de Villa Crespo. Google Street muestra el cartel de Antezana, en su intersección con la Avenida Warnes.