La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha una nueva etapa dentro de su proceso de actualización del alumbrado público, orientada a profundizar la eficiencia energética y a consolidar condiciones más seguras en calles, avenidas y espacios comunes. Esta segunda fase del Plan de Recambio Tecnológico apunta a optimizar la infraestructura existente y a mejorar la calidad del entorno urbano durante la noche.
Uno de los pilares de esta política es el programa Parques Seguros, que busca extender el uso y disfrute de plazas y parques más allá del horario diurno, según indicó el Gobierno porteño en un comunicado. En ese marco, precisó el sitio buenosaires.gob.ar, ya se realizaron intervenciones en 85 espacios verdes, donde se incorporaron nuevos puntos lumínicos y se reforzó la potencia de los equipos instalados. Para el transcurso de 2026 está previsto replicar estas tareas en una cantidad similar de lugares, mediante luminarias que ofrecen mayor caudal lumínico sin incrementar el consumo de energía.
Actualmente, el sistema de iluminación porteño se encuentra completamente reconvertido a tecnología LED, lo que representa una vida útil más extensa, una reducción del gasto energético superior al 50% y un esquema de mantenimiento inteligente que permite controlar su funcionamiento en tiempo real. Desde el inicio de la gestión se reemplazaron alrededor de 42 mil luminarias, sobre un total que supera las 200 mil en toda la Ciudad, y el 96,2% del parque lumínico cuenta con telegestión.
Dentro de ese universo, más de 62 mil corresponden a luminarias peatonales, diseñadas específicamente para reforzar la visibilidad en veredas, plazas y zonas de circulación barrial. A diferencia de las luces viales, estos dispositivos se ubican por debajo de la copa de los árboles, lo que amplía su radio de alcance y contribuye a una mayor percepción de seguridad entre los vecinos.
El Plan de Recambio Tecnológico también incorpora criterios de sostenibilidad y economía circular, agregó el GCBA. Dado el rápido avance de la tecnología LED, se priorizó la actualización de los equipos instalados entre 2013 y 2017. En lugar de descartar las luminarias en desuso, se reutilizan sus carcasas y se reemplazan únicamente los componentes internos, como las placas LED y los drivers. Este enfoque ya se aplicó en más de 1.100 puntos sobre la avenida del Libertador y en sectores clave de arterias como Santa Fe, San Martín y Chorroarín.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, señaló que la modernización del alumbrado público tiene como finalidad acompañar la vida cotidiana de los vecinos, ya sea cuando se trasladan por trabajo o cuando recorren su barrio. También destacó que una mejor iluminación no solo incrementa la seguridad, sino que contribuye a una ciudad más agradable y visualmente cuidada durante la noche.
Por su parte, el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, remarcó que reforzar la iluminación implica mucho más que mejorar la visibilidad. Según expresó, estas acciones permiten incrementar la seguridad, reducir el consumo energético y optimizar el uso del mobiliario urbano ya existente, combinando eficiencia, ahorro y planificación responsable.
Foto: buenosaires.gob.ar