La historia del equipo nacional, y sus conexiones con la Ciudad de Buenos Aires.
8 de agosto de 1920.
La Argentina derrota 1 a 0 Uruguay, en cancha de Sportivo Barracas, estando en juego la Copa de Honor Argentino. El gol fue señalado por Pedro Calomino, de penal, a los 42’ del segundo tiempo. Lo inusual en relación a este partido, se dio porque debieron transcurrir aproximadamente cuatro años y cuarenta partidos, para que la Selección tuviera un penal a su favor. La última vez, había sido el 6 de julio de 1916, día en que la Argentina goleó a Chile 6-1 por la Copa América en el estadio de GEBA, con dos goles de penal de Juan Dodds Brown y el arbitraje del brasileño Sidney Pullen. Por su parte, el arbitraje ante Uruguay estuvo a cargo del argentino Fernando Diez, mientras que el arquero derrotado por Calomino, fue Juan Legnazzi. Así formó la Selección: Ernesto Kiessel (Huracán); Antonio Cortella (Boca) y Florindo Bearzotti (Belgrano de Rosario); Ángel Frumento (Banfield), Manuel Dellavalle (Instituto de Córdoba) y Eduardo Uslenghi (Porteño); Pedro Calomino (Boca), Julio Libonatti (Newell’s), Atilio Badalini (Newell’s), Fausto Lucarelli (Banfield) y Antonio De Miguel (Newell’s).
Conexión-Capital:
Pocos días antes, el 25 de julio, se había disputado otro encuentro ante Uruguay, también en el estadio de Sportivo Barracas, lo que significó el estreno de este escenario para partidos de la Selección Nacional. En dicha ocasión, la Argentina perdió 3-1 ante los vecinos rioplatenses, por la Copa Newton. Esta fue la alineación: Octavio Díaz (Rosario Central); Antonio Cortella (Boca) y Adolfo Celli (Newell’s); A. Latorre Lelong (Estudiantes LP), Juan Presta (Porteño) y Norberto Carabelli (Huracán); Pedro Calomino (Boca), Julio Libonatti (Newell’s), Edwin Clarcke (Porteño), Fausto Lucarelli (Banfield) y De Miguel (Newell’s). Clarcke convirtió el único tanto local.
Sportivo Barracas alcanzaría una extensa trayectoria como anfitrión del seleccionado, siendo el principal estadio para cotejos internacionales de la década del ’20, lo que incluyó los campeonatos sudamericanos de 1922 y 1925. Allí Cesáreo Onzari, en 1924, también marcó el primer gol “olímpico”. El estadio ubicado en Iriarte y Luzuriaga, del barrio de Barracas, llegó a tener una tribuna techada, inaugurada en 1923. El Sportivo militaba en la elite en la Era Amateur, pero en 1931 el Sportivo no fue incluido entre los clubes que le dieron nacimiento al Profesionalismo. Enseguida, comenzaría su decadencia. En 1932 la Argentina disputó su último match en Iriarte y Luzuriaga (venció 2-0 a Uruguay) y en 1937, el señero estadio asistió a su contienda final: un triunfo del local 4 a 3 a Sportivo Buenos Aires, por la Segunda División de AFA. Finalizado este torneo, el club se desafilió de la Asociación. Regresaría en 1967 a la categoría Aficionados –la cuarta y última en orden jerárquico- pero ya sin su tradicional reducto internacional, desmantelado poco después de su desafiliación. Y nunca más volvió a tener cancha propia.
Foto: una alineación de la Selección Argentina en la que Pedro Calomino formó parte de los once. Es el primero desde la izquierda, entre los agachados (equiposdefutbol2.blogspot.com). Fuentes: El Gráfico, historia de la Selección Argentina. Quién es quién en la Selección Argentina (Julio Macías). partidosdelaroja.com. www.auf.org.uy. es.wikipedia.org.