Desde la Avenida Figueroa Alcorta y Tagle, me dirijo por esta última hasta Avenida del Libertador, y al llegar a la esquina veo dos placas: una recuerda que allí -entre 1923 y 1937- estuvo el estadio de River Plate. Tenía una capacidad de cuarenta mil espectadores y fue demolido en 1938. Fue el antecesor más próximo del actual Estadio Monumental. La otra placa es de 2017, año en que se cumplió el octogésimo aniversario del último partido disputado en el viejo escenario riverplatense.

Prosigo mi recorrida por Libertador. Al arribar a la esquina de Agüero se encuentra el edificio de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, que fue creada en 1810 pero funciona en su actual ubicación desde 1992 (antes del estreno de este moderno complejo, la Biblioteca Nacional estaba, precisamente, en la calle Moreno). Se observa a su alrededor una estatua del Papa Juan Pablo II, inaugurada en 1992 por donación del Presidente de Polonia; también, una estatua de Jorge Luis Borges y un busto de Juan Domingo Perón.

Justo del lado de enfrente, en Libertador entre Agüero y Austria, se encuentra emplazado el monumento a Eva Perón, inaugurado en 1999. Desde ese punto comienzo a caminar por Libertador en sentido opuesto. Al cruzar Tagle paso frente a la sede central del Automóvil Club Argentino (ACA), institución fundada en 1904, e instalada en este espacio desde 1942. En este momento vuelven a mi memoria imágenes de mi niñez: alrededor de sesenta años atrás, solía acompañar a mis padres a una confitería situada en el último piso del ACA, desde la cual se podía acceder a una espectacular vista de esta zona de Buenos Aires y el Rio de La Plata.

En la próxima esquina, al 1902 de Libertador, está el Museo Nacional de Arte Decorativo, creado en 1937 en el edificio que fuera el Palacio Errasuriz. Y posteriormente, en la esquina de Ramón Castilla, paso junto a la estatua “El Arquero”. De inmediato arribo a la plaza Rufino de Elizalde.

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La placa alusiva al antiguo estadio de River Plate.

Sigo caminando. Al 2373 de la avenida se encuentra el Museo de Arte Popular José Hernández, mientras que al 2395 está la Embajada de Corea. En Libertador y Salguero me encuentro con una nueva sorpresa: junto a un árbol han colocado un cartel con la leyenda “No Perro”, de acuerdo a mi criterio, situación sumamente insólita.

En Libertador y Cavia comienza la Plaza Alemania, en cuyo centro está el Monumento Fuente Riqueza Agropecuaria Argentina, obsequiado por la colectividad alemana al pueblo argentino con motivo del centenario de la Revolución de Mayo. Sobre él se aprecian diversas inscripciones, tanto en alemán como en castellano, como así también ha tenido escudos de diversas regiones alemanas. Pero han sido vandalizados, lamentablemente, quedando uno solo de ellos. En este sitio pueden encontrarse alegorías referentes a la Ganadería y Agricultura, y dos mástiles provistos de las banderas de la Argentina y Alemania.

Paso, posteriormente, por la esquina de Libertador y Avenida Casares, donde se divisa el monumento de Carlos Tejedor. Estoy nuevamente en la Plaza Sicilia, sobre la cual, algunos metros más adelante, se ubican los bustos de Luigi Pirandello (con una placa de homenaje de la colectividad siciliana), y del Mahatma Gandhi, destacado dirigente de la India y apóstol de la no violencia.

A continuación llego a la Avenida Sarmiento. Al cruzarla, me encuentro con el monumento al Almirante Ramón González Fernández, sobre la plaza que lleva su nombre, aledaña al Rosedal de Palermo. Desde allí me dirijo a la parada de la línea 130 que está sobre Sarmiento. La noto bastante abandonada, con una mala señalización del número de las líneas que allí paran, y mal ubicada, pues está demasiado cerca al giro de Figueroa Alcorta. En consecuencia, los colectivos que vienen desde la avenida suelen doblar a alta velocidad y no siempre respetan esa parada.

Continuará…

Andrés Rosen

Foto principal: el curioso cartel ubicado en Libertador y Salguero.

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